30 jun. 2010

Vendetta

No ando muy motivado para publicar mi crítica a la película El retrato de Dorian Gray, pero sí para enseñaros mi último micro relato, titulado Vendetta. Está escrito desde un punto de vista algo más realista, abandonando así el tema fantástico. Que lo disfruteis:

Le observo. Está de rodillas, sangrante, asustado. La casa está en silencio, silencio que de vez en cuando se rompe por sus sollozos. Comienza a reaccionar y me levanta la mirada, observándome a lo ojos. ¿Quién se creía? era un animal, no era una persona después de lo que hizo. Una vez Ella me hizo prometer que no hiciera nada, que era parte del pasado, pero yo no era así. El odio me recorría por todo el cuerpo y, a pesar de que él no era mi presa, debí cazarle.
Comenzó a suplicarme, a pedirme perdón de rodillas por pecados que no pasaron por la cabeza del animal. No me conocía, pero yo a el si. Había hecho daño al ser más preciado que había tenido en mi vida, un daño irreparable.
Coloqué la pistola en su frente sudada. El silenciador haría su trabajo y no dejaría escapar ni un solo ruído de más en el arma, al igual que probablemente su grito de dolor. Moriría al instante, lo más seguro. Deseaba que sufriera, pero por otro lado deseba que muriera.
Bajé lentamente el arma, pero no para perdonarle la vida, sino para colocársela dentro de la boca.
Fue casi placentero ver como me miraba a los ojos y mordía la punta de la nueve milímetros. Aprieto el gatillo y sus sesos se esparcen por el suelo, cayendo su cuerpo inerte.
La venganza había sido cumplida, al igual que la justicia.

Saludos mutantes desde Genosha

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