22 may. 2012

Viviré en mis poemas

Impulsado por mi queridísima Alice, que me incrementó amigablemente que estoy escribiendo con la cabeza y no con el corazón, decidí hacer caso a la valenciana y escribir lo que el alma me dictase, sin caer en el pastelismo. Espero que este te convenza, vieja amiga.


Alma denigrante. Calla.
Razón oscura. Basta.

Que se apague la imaginación
y me devore la angustia.
¿Preocuparme yo?
No caeré en esa justa.

Deja caer la absenta. Abrasa.
Dulce licor prohibido. Desgasta.

Que el amor se ahogue en mi copa
y me hunda con la marea.
¿Morirme yo?
Viviré en mis poemas.

Saludos mutantes desde Genosha.   

21 may. 2012

Sin brillo zafiro.


Hice este soneto cuando mi profesor de literatura me dijo que mis poemas eran demasiado amorosos. Indignado, decidí labrar estos versos.

Lloran sal mis venas en su silencio,
abren heridas cual ojos de gatos
que, vigías mudos, arañan mi velo
y cortan las ataduras de mis manos.

Sobra el cristal que refleja el agua
marchita y anciana, sin brillo zafiro.
Lo partirá un rayo de mi fragua.
Volveré a gritar que no soy su hijo.

Mira por mi ventana de cristales
sucios y verás ardiente silencio,
la tormenta amaina y se me duerme.

Mira los agujeros de mis males
limpios y serás flamante veneno,
las gotas se evaporan y se mueren.

Saludos mutantes desde Genosha.